Hay días que te miras a un espejo y te sientes como si te hubieras levantado de una tumba,
como también hay días que sientes que dormiste con ángeles.
Por si no fuera poco los pecados de vida nos acechan con garras que si nos alcanzan nos mandaría a un limbo eterno,
la monotonía de estar muerto solo la sientes cuando miras a tu lado y no hay nadie quien te sonría
Cuando vas caminando por la calle y no ves el aletear de una paloma.
Cuando tocas el timbre de las casas sin que nadie jamás te abra,
es como cuando hablas sin tener nada que decir, solo hablas por no sentirte sola o solo,
llegas al punto de ver cosas donde no las hay, sientes que todo está en contra tuya cuando no hay nada más a tu alrededor,
es como si tomaras un bus y nadie lo manejara,
compras cosas sin tener dinero,
compras medicinas para enfermedades que ya no existen,
tomas un computador para conectarte y tu cuenta no arroja ningún amigo,
no vuelves a preocuparte por si estas soltero o soltera,
te subes a un avión y te importa una nada si se cae, si se estrella, pues es el único pasajero somos cada uno de nosotros,
somos los pilotos, los asesores de vuelo, los técnicos del avión y pasajero,
es como si tuvieras una ciudad completa para ti solo,
pero que sucede cuando tus ataduras te llaman
cuando te das cuenta que si hay un conductor de bus,
hay una mujer que te dice que le sirvo señor ,
que caminas por la calle al lado de un centenar de personas que también creen que su vida es una perfecta muerte.
Cuando escuchas al voltear la esquina “para morir solo hay que estar vivo”
que pasa entonces con todos aquellos que ya murieron en vida,
¿acaso es necesario subirse a una antena de celular para hacerle saber al mundo que ya es mi hora de morir?
La perfecta sincronicidad de la vida, es todo lo que realmente necesitamos
hay que vivir y morir con el paso del tiempo,
es un juego que se vuelve interesante,
solo detente a pensar
¿Cuántos días has estado vivo?
o ¿Cuántos días has desperdiciado pensando que estás muerto?
¡No es malo estar muerto!
a veces es la manera de conocerme a si mismo
tan solo hay que saber RESUSITAR