Corremos a mil por hora.
Sin medir nuestros actos,
Pensamos en arriesgarlo todo;
Por pensar en disfrutar la juventud,
Cuando llega el momento que ves a tu alrededor,
No hay nadie, es cuando tomamos decisiones apresuradas,
Aparecen los arrepentimientos, entra la desolación y aparecen los recuerdos,
Recuerdos malditos que atormentan nuestras mentes,
Si pudiéramos tomar una pasta que borrara esos recuerdos destructores,
Pero te hago una pregunta amado lector, ¿qué harías sin tus recuerdos?
Volver a sufrir, volver a vivir experiencias que no necesitas,
Pregunto, ¿para qué perderlo todo?
Porque arriesgarlo todo, y votar oportunidades maravillosas a la basura,
Porque los demás deben pagar por tus errores,
Preferimos, destrozar los sentimientos de los demás,
Que importa solo quiero vivir mi vida,
Que pensamiento más injusto,
Destrozaras los castillos de arena de un niño con el soplo que das para apagar una vela.
Generas caos, con un simple abrir de tus manos,
Cada pisada destruye el hogar de cientos de parásitos que se arrastran como porquerías,
Buscando afectar al primero que pase por su lado,
Así mismo es tu actuar,
Atacar y destruir al primero que pase por tu lado,
Simplemente por un desenfreno sin límites,
Al que no puedes ni sabes cómo dominar.
Cristian Rodríguez 04/10/09
me gustaron mucho, los primeros me recordaron la belleza de un amor que es tan próximo, que es tan bonito, que es tan verdadero y los dos últimos me recordaron la belleza de las cosas simples que consideramos habituales. Espero leerte mas. Un abrazo
ResponderEliminargracias, que bn que te hayan gustado, y nada espero que podamos compartir mas pensamientos y quien quita en un futuro hacer uno entre los dos, un abrazo gigantesco, mil bendiciones
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